Tiago Forte mencionó un argumento que me dejó pensando. Dice que la IA le ha mostrado que cuando le sobra tiempo, no sabe muy bien qué hacer con él. Que se ha dado cuenta de que no tiene hobbies reales ni intereses fuera del trabajo.
La IA nos hace más productivos y como hemos venido haciendo desde toda la revolución digital, llenamos ese nuevo tiempo con más trabajo.
Hace no mucho tiempo mi papá llegaba a casa después del trabajo a descansar. No tenía cómo conectarse al trabajo, no había correos electrónicos ni mensajería instantánea. Recuerden que en esa época conseguir una línea fija de teléfono tomaba 3 meses o más y era impensable que alguien del trabajo te llamara a casa.
Pero desde que pudimos estar conectados, ¿Quién no revisa su correo a las 10 de la noche antes de dormir? ¿Quién no lleva el laptop a la casa los fines de semana por si acaso? ¿Quién no tiene un grupo de WhatsApp del trabajo activo en todo momento?
La promesa de la IA es que podemos automatizar y delegar todas las tareas tediosamente repetitivas. La promesa es que podemos ganar tiempo libre de vuelta.
¿Y qué haremos con el nuevo tiempo libre?
Probablemente llenarlo de trabajo.
Hay algo raro aquí, como un síndrome de Estocolmo con nuestro trabajo captor. Una especie de dependencia donde nos definimos por nuestro trabajo y aprendemos a vivir aunque nos invada de manera constante.
No tengo respuestas más que apagar activamente mi computadora y mi teléfono y comenzar desde cero a conocerme.
Your prompts are leaving out 80% of what you're thinking.
When you type a prompt, you summarize. When you speak one, you explain. Wispr Flow captures your full reasoning — constraints, edge cases, examples, tone — and turns it into clean, structured text you paste into ChatGPT, Claude, or any AI tool. The difference shows up immediately. More context in, fewer follow-ups out.
89% of messages sent with zero edits. Used by teams at OpenAI, Vercel, and Clay. Try Wispr Flow free — works on Mac, Windows, and iPhone.



